Deshuevando a Hercules (Alfredo) - Las Bolas de Pablo

Lo mƔs nuevo

28 abr 2013

Deshuevando a Hercules (Alfredo)

Contiene:

-ballbusting hombre/hombre

-sexo homosexual

Era domingo en la tarde cuando Pablo recibiĆ³ en el aeropuerto a su tĆ­o Gaspar, se saludaron como siempre y fueron directo al automĆ³vil de Pablo.


"¿como ha estado todo PablĆ­n" saludo el tĆ­o Gaspar

"todo muy bien, ya prĆ³ximamente terminare la universidad y empezare a trabajar en la empresa para papĆ”"

"uy que horrible" sonriĆ³ el bromista Gaspar "Marcos siempre ha sido una cosa en casa y otra en el trabajo, en casa manda tu mamĆ”... pero ya en el trabajo... uy no jajajaja"

"lo se perfectamente" sonriĆ³ Pablo recordando que Alfredo aseguraba que el seƱor Marcos era mucho mejor como suegro que como jefe

"la que se te va a venir Pablo jajaja"

"pero no trabajare directamente con papƔ, estarƩ en otro departamento... pero que al final... le rinde cuentas a Ʃl"

"uy que feo" repitiĆ³ Gaspar "¿y como esta el embarazado de SimĆ³n?"

"Supongo que bien" declarĆ³ Pablo, no querĆ­a entrar en detalles de la enemistad entre Ć©l y su hermano

"bueno... Pablo recuerdas lo de la otra vez en el hotel y aquella muchacha"

"si... Gaspar... si" afirmĆ³ Pablo abriendo los ojos de par en par y recordando la vez que una mujer castigo a los testĆ­culos de su tĆ­o

"pues... eso ¿todavĆ­a queda en secreto no es cierto? ¿nadie sabe que contrate una prostituta?"

"Pues... claro que nadie sabe, confĆ­a en mi eso nunca paso"

"si, Pablo, no le he dicho, ni le dirƩ a nadie"

Seguido se hizo un silencio incomodo, que Gaspar se encargo de hacer olvidar al contar un gracioso chiste.

Al llegar a casa allĆ­ los esperaban madre e hija, SimĆ³n y su esposa Claudia, que a sus 5 meses de embarazo parecĆ­a que ya el bebe deseaba llegar al mundo, se veĆ­a mas gorda de lo normal y la cara muy redonda, estaba que morĆ­a de la felicidad con su esposo al enterarse dĆ­as atrĆ”s que en su vientre habĆ­a un bebe de sexo varĆ³n.

"la mujer que le llenaron la barriga de gente" exclamĆ³ Gaspar al saludar a la muchacha que risoteo con ganas, mientras la madre de Pablo clavaba su mirada al cielo de fastidio "Claudia tiene un marcapaso, que le agita el corazĆ³n, no tiene que darle cuerda es automĆ”tico, jajaja"

"¿A donde vas Pablo?" quiso saber su mamĆ” al ver que su hijo se marcharĆ­a en el automĆ³vil

"irĆ© a hacer algunas cosas, vendrĆ© temprano" respondiĆ³ Pablo, miro a su hermano, y este ni se habĆ­a molestado en dirigirle la vista, hablaba con el tĆ­o Gaspar.

Pablo se marchĆ³ en su automĆ³vil, irĆ­a a casa de Alfredo

En la constructora donde laboraba el padre de Pablo la situaciĆ³n estaba tensa, tras un vĆ­deo que se filtro a los trabajadores de uno de los respetados ingenieros teniendo sexo con otro hombre y mas encima siendo maltratado por sus testĆ­culos.  Desde entonces el seƱor Marcos estaba de muy mal talante, su secretario Alfredo preferĆ­a no dirigirle la palabra y esperar que fuera su jefe quien lo hiciera, ese dĆ­a el seƱor Marcos abandono su lugar de trabajo para ir a charlar con su hermano y con sus accionistas mas cercanos, 3 hombres y una mujer. Eran las 5 y 30 de la tarde cuando estaban todos reunidos en la sala de su casa mientras Gaspar hablaba de la situaciĆ³n de aquel ingeniero Otto Salinas.

Entre tanto Pablo estaba en la casa de Alfredo preparado para una prueba que tiempo atrƔs le propuso su pareja

"¿estas seguro que quieres Alfredo?" pregunto Pablo

"si" confirmo con voz muy seria el hombre

"Yo se que esto no te gusta Alfredo"

"Pablo... escĆŗchame... tenemos que hacer cosas nuevas, sino la relacion se ira al chancho"

"si, pero esto no te gusta"

"lo harĆ© por ti... estoy dispuesto a resistir, te amo"

"esta no es la forma" negĆ³ Pablo, aunque excitado al fin


Alfredo clavĆ³ la vista al suelo, se veĆ­a enojado, sin la camisa puesta, se bajo el pantalĆ³n quedando en una ajustada prenda negra, su pene estaba erecto mientras sus bolas reposaban entre sus piernas, se veĆ­a tan fuerte y tan excitante que Pablo se prendiĆ³ enseguida, parecia un adonis, un dios griego, Hercules.

"estoy dispuesto" alegĆ³ el muchacho abriendo las piernas

"no lo hare Alfredo, el ballbusting no es lo tuyo, lo detestas, y no harĆ© nada que no te guste, de eso no se trata esto"

"juro que si no lo hacemos, dejare de hablarte"

"no lo harĆ©"

"te golpeare las bolas y no las soltare hasta hacerlas papillas"

"pero no te complacerĆ­a golpeando las tuyas, es algo que no te gusta"

"tienes dos opciones" dijo Alfredo acostƔndose en la cama con las piernas muy abiertas, sus gordas bolas se marcaban en el ajustado speedo "una, irte de mi casa y olvidarte de mi, hasta el otro mes, o dos, empezar con esto, ya lo habƭamos hablado, y concluimos en que me ballbustearias"

"me irĆ©" concluyĆ³ Pablo

"vete, pero no te pongas en contacto conmigo y lo digo muy en serio"


Pablo se levanto de la cama y se quedo mirando a Alfredo con ojos piadosos, las bolas del hombre parecĆ­an invitarlo, pero no deseaba hacerle ningĆŗn daƱo a quien amaba tanto, pero Alfredo habĆ­a dicho "si" a que hiciese con sus bolas lo que querĆ­a. Pablo volviĆ³ a sentarse en la cama, y Alfredo sonriĆ³ con satisfacciĆ³n, dejando aun mĆ”s las gordas bolas a merced de Pablo.

La mano de Pablo llegĆ³ lentamente a los huevos de Alfredo, al hacer contacto con ellos, el dueƱo dio un brinco de terror, lentamente los dedos se afincaron en las pelotas, y los ojos aprobadores de Alfredo le dijeron a Pablo que podĆ­a continuar, y el muchacho se aferrĆ³ fuertemente al escroto sin temblar. El fuerte y atractivo cuerpo de Alfredo se tensĆ³ y sus pulmones se bloquearon al sentir la presiĆ³n de los dedos sobre sus amados testĆ­culos y como le cerraban las ganas de respirar para dar paso al sufrimiento, Pablo miraba con nerviosismo a su pareja, pero este, con los ojos dibujando su angustia soportaba por amor a Ć©l, el fetiche que tanto le gustaba. Pablo apretĆ³ el puƱo izquierdo, y lo conecto contra las bolas de Alfredo.

"arrgggggg maldita sea" grito de dolor Alfredo, y algunos vecinos oyeron el grito doloroso

"olvĆ­dalo Alfredo, no puedo"

"¡no Pablo! continua" aseguro Alfredo resbalando unas lagrimas por su seria cara y aferrando sus fuertes brazos a la madera de la cama "yo puedo"

Las bolas de Alfredo crujieron con fuerza al recibir 2 golpes seguidos con los nudillos de Pablo, Alfredo apretĆ³ los labios mientras sus ojos se desenfocaban, soportando el grito, Alfredo apretĆ³ los labios sintiendo su fuerza irse a cero. Pablo sentĆ­a latir su corazĆ³n, pero su pene, se estaba despertando de la excitaciĆ³n largo y lleno de venas con las bolas repletas de su rico semen, con sus dedos bajo el bĆ³xers de Alfredo y al ver su desnudez y sus bolas comenzĆ³ a retorcerlas, sintiendo como los 2 gordos huevos se movĆ­an entre los dedos, y como el magnifico cuerpo de Alfredo, grande y poderoso se resistĆ­a al dolor y gritaba sin importarle los vecinos.

Pablo estrellĆ³ de nuevo sus nudillos contra las pelotas de Alfredo, enviĆ”ndolas de golpe contra la pelvis, Alfredo chillĆ³ de dolor por el devastador golpe

"maldita sea" exclamĆ³

"¿estas bien Alfredo?" preguntĆ³ con miedo Pablo

"si... si... con... continua Pablo" exigiĆ³ Alfredo tembloroso sintiendo que sus bolas se hinchaban a  medida que Pablo asintiĆ³ con una sonrisa de nerviosismo.

Alfredo dejo de sostener la madera, y sobo sus bolas por poco segundos, despuĆ©s volviĆ³ a apretar la madera pareciendo que la fuera a partir y abriĆ³ las piernas que estaba temblorosas, sus fuertes piernas de futbolista, gruesas y torneadas. Pablo se fijo como las bolas de su pareja estaban hinchĆ”ndose.

"EstƔn bien, sigue", dijo Alfredo temblƔndole los labios

"¿seguro Alfredo?"

"Por dios Pablo, continua"

"podrĆ­as pararte.... y abrir las piernas"

Alfredo asintiĆ³ lentamente, estaba sufriendo, pero resistirĆ­a, eso era amor. Se parĆ³ de la cama y lentamente abriĆ³ las piernas, mientras se apoyaba sobre sus rodillas, comenzaba a sudar y sentirse mareado. Pablo admiro el culo de Alfredo, y vio como su pequeƱo escroto se dejaba caer sobre las piernas conteniendo a las gordas bolas.

El pie de Pablo subiĆ³ entre los muslos de Alfredo con la fuerza de una estrella fugaz, y le golpeo los cojones con un impacto duro y preciso sintiendo como sus deditos tocaban sus bolas y esta a su vez se estrellaban contra la pelvis...

"¡AAAAAAAAFFFFF!" grito con furia Alfredo sosteniendo sus pelotas y cayendo al piso derrotado, moviendose de un lado al otro en el suelo, con los ojos cerrados murmurando maldiciones y acongojado del dolor.

Pablo asustado lo abrazo en el suelo, Alfredo tragaba saliva y le sonreĆ­a para que se tranquilizara

"estoy re bien Pablo.... si.... auch.... si.... si"

"no quiero seguir Alfredo"

"sigue... si... estoy empezando a excitarme" mintiĆ³ sintiendo como cada vez el dolor se apoderaba de sus huevos y de su cuerpo
Pablo toco las bolas de Alfredo, estaban un poco mas gordas de lo habitual, pero todavĆ­a resistirĆ­an esos y mas golpes.

"continua Pablo... me gusta..." asegurĆ³ Alfredo colocĆ”ndose boca arriba y valientemente abriendo las piernas, aunque lo que sus bolas querĆ­an era que los gruesos muslos las protegiesen acurrucado.

Pablo dio un paso atrĆ”s hechizado y excitado por la valentĆ­a de Alfredo, siempre lo vio como un hombre fuerte, mas fuerte que Ć©l, pero ahora era nada ahi tirado en el suelo, derrotado por su hombrĆ­a  Y echando su pie atrĆ”s le dio una patada a las pelotas maltratadas, aplastando sus huevos con el empeine.

Alfredo grito desgarradoramente otra vez.

Pablo se acerco de nuevo a Ć©l y su pareja aunque llorando le pedĆ­a que continuase, Pablo sabia muy bien que estaba sufriendo, decidiĆ³ gratificar su valentĆ­a, se inclino hasta su pene para comenzar a chuparlo.

A diferencia con la sesiĆ³n de ballbusing, la polla de Alfredo se alzo como un soldado, la lengua de Pablo probo su carne, pasando la lengua desde la gruesa cabeza hasta probar lo salado de la carne por el tronco y llegar a la graciosa cabeza, Alfredo respiraba profundamente soltando gemidos de placer y de dolor de sus latientes bolas, poco a poco el pene de Alfredo se veia brilloso de la saliva de Pablo pegada a Ć©l, el muchacho respiraba con dificultad

La caliente boca de Pablo le dio la bienvenida a su interior al pene de Alfredo que suspirĆ³ al sentir el contacto hĆŗmedo de  los labios que le oprimĆ­an el pene, pero inesperadamente el puƱo de Pablo hizo contacto con sus bolas, lo que provocĆ³ que Alfredo se sobresaltara y gruƱera de dolor.

La cabeza de Pablo comenzĆ³ a subir y bajar rĆ”pidamente por la polla de Alfredo que jadeaba con dificultad demostrando que eso era lo que le gustaba y no el ballbusting, su polla se endurecĆ­a con cada segundo que transcurrĆ­a.

La mano de Alfredo se apoyĆ³ sobre la nuca de Pablo, e introdujo por completo la boca de Pablo en su polla y de sĆŗbito, un lĆ­quido caliente empezĆ³ a desparramarse sobre la lengua del probador. De repente y al tragar el semen, sintiĆ³ un olor nuevo y nunca antes probado, este sabro se parecia al de una manzana, volviĆ³ a tragar y efectivamente era manzana a lo que sabia el semen de Alfredo, por lo general era un sabor muy salado.

"es... una... pastilla" asegurĆ³ divertido Alfredo al ver la mirada de Pablo "¿te gusta Pablo?... prueba esa compota de manzana"

Pablo sonriĆ³ y por primera vez se sintiĆ³ satisfecho de probar el semen de Alfredo, eran 2 cosas nuevas y eso le gustaba, haber practicado fallidamente una sesiĆ³n de ballbusting con su amor y su semen oloroso.

"una compota de manzana" se rio Pablo cuando se acercĆ³ a la cara de Alfredo para besarlo.

Alfredo sonriĆ³ mientras se sobaba las golpeadas bolas

TodavĆ­a en la casa de los ChacĆ³n estaban reunidos los accionistas preocupados por la imagen de la empresa por culpa de Otto Salinas, mientras que la familia de Marcos ChacĆ³n parecĆ­a disgustada en la cocina

"esa obsesionado con la imagen de la constructora" decĆ­a su esposa molesta

"como es posible que mi tĆ­o llegue cansado de su viaje y tenga que ponerse a leer esos molestos papeles" decĆ­a Yenny

"papĆ” debe relajarse o terminara loco con eso" decĆ­a SimĆ³n abrazando a su embarazada esposa

"le he dicho que no me gusta que se traiga el trabajo a la casa" se quejaba su esposa "¿ya Yenny te conto con el humor con el que llega?" la hija confirmo con la cabeza a su hermano mayor

"pero hay que apoyarlo en todo" respondiĆ³ SimĆ³n

"lo apoyo, pero su humor Ćŗltimamente me pone los pelos de punta, siempre discutimos"

Oyeron con atenciĆ³n las palabras proveniente de la sala de Gaspar ChacĆ³n

"todo indica que lo despiden o hacen una reunion para llegar a un acuerdo" decĆ­a "o demandarlo por atentar contra la imagen de la empresa. Aunque, en el video Ć©l no utiliza la imagen de la empresa, solo lo asocian como trabajador."

"tenemos que averiguar" dijo Pastor, un hombre robusto y rubio

"quien oye a Gaspar cree que es un hombre netamente serio" se burlo Claudia al oĆ­r las explicaciones del abogado

"si... quien no lo conozca que lo compre" sonriĆ³ SimĆ³n

"me tiene obstinada con sus reuniones" solo decƭa la seƱora Jenny

1 comentario:

  1. cĆ©sar montes29/4/13, 10:46 a.m.

    QuĆ© emocionante relato. Me excitĆ³ mucho la idea del novio que ofrece por amor sus bolas en sacrificio. Sigo leyĆ©ndote. Eres mi autor favorito de historias de ballbusting.

    ResponderBorrar

Pages