Desafio de reyes (10/15): Trabajo en equipo - Las Bolas de Pablo

Lo mƔs nuevo

26 mar 2017

Desafio de reyes (10/15): Trabajo en equipo

CONTIENE:
-SEXO HOMOSEXUAL
-BALLBUSTING HOMBRE/HOMBRE


I

   El rey de reyes Olimpo sonriĆ³ en su arrugado rostro cuando vio entrar a su oficina a James, el mĆŗsculososo rey de la fertilidad que se debatĆ­a en aquel concurso por el amor de su hija.


   —Al fin llegaste —le dijo sentado desde su escritorio—. Te ves muy llamativo asĆ­ vestido.



   James le dirigiĆ³ una mirada socarrona, subiĆ³ ambos brazos y apretĆ³ los bĆ­ceps marcando toda la fibra muscular que lo adornaban. Hoy tenĆ­a puesto un pantalĆ³n negro que de alguna manera remarcaba el paquete del Ć”rea genital y una ajustada camiseta roja. 



   —Yo sĆ© que con o sin ropa me verĆ© estupendo —replicĆ³ con vanidad.



   Olimpo riĆ³ y lo invitĆ³ a tomar asiento, James obedeciĆ³ y se quedĆ³ mirandole a la cara.



   —Estoy enterado de tus planes junto con SamĆ”n —hablĆ³ Olimpo—, lo sĆ© todo. ¿QuĆ© tienes para tu defensa?



   James escapĆ³ una sonrisita nerviosa y Olimpo se levantĆ³ de su asiento pareciendo mĆ”s grande que nunca. Usaba un habitual traje tan ceƱido que sus mĆŗsculos se pegaban a Ć©l.

  

   —¿QuĆ© pasa, hombre? Habla de tu plan para hacer eliminar a Mark.



   —Pues… estamos reuniendo un equipo de reyes para…… lograr…… eliminar a ese bastardo —reconociĆ³ James. Tuvo que tragar saliva para recuperar la compostura—. Ɖl es invencible y representa un gran peligro para el concurso, con Ć©l dentro ninguno de nosotros ganarĆ”.



   Olimpo caminĆ³ hasta la ventana de su oficina, echĆ³ un vistazo al jardĆ­n y despuĆ©s se dio media vuelta y dirigiĆ³ su mirada a James.



   —Estoy dispuesto a ayudarlos. Pero quiero que me des tres razones para dejar esta tarde sin poderes al rey Mark y beneficiarlos.



   —Tres razones —James clavĆ³ la vista al suelo para meditar—, ya te dije que Ć©l es invencible, esa es la primera, soporta el fuego, electricidad, su cuerpo es una total coraza. La segunda……… en algĆŗn momento fue novio de RubĆ­ y eso tambiĆ©n representa una una amenaza para nosotros. Y la tercera……… —James no encontraba quĆ© argumentar pero sabiamente necesitaban de la ayuda del rey de reyes—, y……… todos lo odiamos, es un gran aliado pero sĆ³lo para la guerra y asuntos bĆ©licos, no para este concurso.



   Olimpo afirmĆ³ con la cabeza caminĆ³ hacia James y se detuvo a su lado.



   —PeticiĆ³n concedida —afirmĆ³—. Esta tarde Mark jugarĆ” en el desafĆ­o sin ninguno de sus poderes.



   —¿Lo dice en serio, mi rey? —interrogĆ³ James sorprendido abandonando la silla y mirando frente a frente al gran Olimpo.



   —Es totalmente la verdad y esta tarde yo harĆ© que Mark no tenga ningundo de sus poderes pero………



   —¿Pero, quĆ©, pero quĆ©?



   —Pero este favor no serĆ” gratuito pues tiene un valor.



   —¿A quĆ© te refieres gran Olimpo?



   Olimpo dio una maligna sonrisa que parecĆ­a de lobo y haciendo uso de su fuerza agarrĆ³ a James del brazo y aplicandole una llave lo hizo poner de cara contra el mesĆ³n de mĆ”rmol. El rey de reyes pegĆ³ contra su carnoso y robusto trasero su notable erecciĆ³n.



   —Nunca olvides que un favor concedido por Olimpo no serĆ” gratuito o por amor al fiel. Oh no, ya tĆŗ sabes lo que quiero de ti.



   El rey meneĆ³ la cadera contra las nalgas del seƱor de la fertilidad.



   El gran rey Olimpo hizo dar la vuelta a James que estaba callado con sus manos frotĆ³ la grande y tiesa verga del fĆ©rtĆ­l rey, «SĆ­, grande y gruesa, tal como un rey de su caracteristica», pensĆ³ Olimpo y sin mediar palabra le hizo dar la vuelta, se arrodillĆ³ ante James y abriendole el pantalĆ³n sacĆ³ su pene comenzando a lamerlo, metiĆ³ su lengua dentro del prepucio bordeando su interior, las manos bajaron y acariciaron sus inmensos  testĆ­culos repletos del jugo virĆ­l. El corazĆ³n de James estaba a mil por hora, era impresionante la mamada que le estaban haciendo, apretĆ³ sus labios. Olimpo se fue acelerando, cada vez mĆ”s y mĆ”s y mĆ”s rĆ”pido.



   La cabeza de James explotaba de placer y su verga tambiĆ©n, avisĆ³ a Olimpo que omitiĆ³ sus palabras asĆ­ que el rey soltĆ³ su semen dentro de la deliciosa boca del poderoso rey cuyo finos labios apretaban su pene. Su baba era mezclada con semen resbalaba por el tronco mojĆ”ndole los huevos, el poder del esperma de James ademĆ”s de sagrado producĆ­a eterna juventud, ingrediente secreto que los reyes del planeta Cronos bebĆ­an en selectas reuniones con Olimpo.



   El gran rey de reyes se icorporĆ³ e hizo dar la media vuelta a James, le bajĆ³ el pantalĆ³n mostrando su inmenso culo, Olimpo sacĆ³ su erecta verga de su ropa y procediĆ³ a clavarla dentro del rey de la fertilidad que gemĆ­a. Los movimientos pĆ©lvicos de Olimpo eran continuos, sus manos se desplazaban por toda la espalda de James acariciĆ”ndole con ternura, el mĆ”ximo rey gemĆ­a de placer.



   Mientras James apretaba su ano consiguiĆ³ que Olimpo terminara explotando en su interior.



   —Les deseo mucho Ć©xito esta tarde con Mark —le susurrĆ³ Olimpo al oĆ­do del rey de la fertilidad a tiempo que exhausto le mojaba el trasero con su espeso semen.



II



   Esa tarde todos los concursantes a disputarse el amor de RubĆ­ se reunieron en torno al salĆ³n a la espera del rey de la informaciĆ³n, Hermes. El vestĆ­a con una apretada camisa azul y en sus manos sostenĆ­a un sobre con la decisiĆ³n seleccionada por el pĆŗblico con el rey que compartirĆ­a una cita con la reina del amor.



   —Como siempre ha ocurrido antes del desafĆ­o —decĆ­a Hermes—, nos encontramos aquĆ­ reunidos para seleccionar al rey que ha sido salvado por el pĆŗblico y quien compartirĆ” un encuentro con la reina del amor: RubĆ­. Y en esta oportunidad el pĆŗblico ha decidido salvar a……… —sus manos abrieron el sobre mientras uno a uno de los hombres aguardaba la decisiĆ³n. Las cĆ”maras de televisiĆ³n enfocaban sus fuertes cuerpos y sus rostros expectantes—. La respuesta recae en esta oportunidad en ti……… Elton, rey de la mĆŗsica.



   El rubio y rollizo rey se levantĆ³ con aire triunfal de su asiento. Una grata sonrisa se marcaba en su cara con forma de caballo. TenĆ­a el grueso cuerpo desnudo tapada su zona genital por un calzoncillo de color blanco. Con paso gallardo como muchos otros lo hicieron con anterioridad caminĆ³ al pasillo en direcciĆ³n al ascensor que lo llevarĆ­a a la habitaciĆ³n de RubĆ­.



   ConsiguiĆ³ a la mujer de pie en un ventanal y le dirigiĆ³ una sonrisa, tenĆ­a los cabellos rubios sueltos y una corta y ceƱida indumentaria que acentuaba por mucho sus rasgos femeninos.



   Elton penetrĆ³ a la habitaciĆ³n con los brazos extendidos envolviendola contra su cuerpo, sintiendo sobre el los ricos pechos de la reina y a ella haciendole notar su gloriosa erecciĆ³n. Ocuparon un asiento donde charlaron y finalmente Ć©l le aplicarĆ­a un sutĆ­l sexo oral que la hizo gritar como nunca antes de placer.



   Abajo de ese cuarto de encuentro los nueve hombres restantes estaban ocupando una cerrada habitaciĆ³n oscura Ćŗnicamente iluminada al centro por un ring de bĆ³xeo. Observando el desafĆ­o que iba a realizarse, Olimpo se acariciaba la barbilla. Ya James habĆ­a dirigido miradas cĆ³mplices a sus compaƱeros en seƱal al acto que se iba a cometer, tenĆ­a puesto un ajustado calzĆ³n negro qie como siempre reafirmaba las grandes proporciones de su cuerpo.



   Las palabras de Hermes sĆ³lo profetizaron el tipo de prueba que enfrentarĆ­an:



   —El desafĆ­o de hoy consiste en eliminar un adversario —explicaba—. Y ustedes se preguntarĆ”n, ¿cĆ³mo hacerlo? El desafĆ­o de hoy se realizarĆ” de manera individual o colectiva, ustedes escogerĆ”n de quĆ© manera efectuarlo. SĆ³lo tienen que escoger a un rival y golpearlo hasta hacerlo rendir o nockearlo, el primero en caer serĆ” eliminado, recordemos que RubĆ­ quiere hombres fuertes y rudos. ¿Preparados? —todos ocuparon estratĆ©gicas posiciones y afirmaron con la cabeza—. ¡Que empiece el reto!



   Digno de admirar fue la escena que siguiĆ³ donde todos los concursantes doblaron su caminar y se dirigieron a Mark.



   —¿QuĆ©? —rugiĆ³ Ć©l, tenĆ­a el grueso torso desnudo y usaba un pequeƱo bĆ³xer negro con encajes—. ¿Me piensan atacar? Pues vengan que aquĆ­ estoy preparado. Vengan, cabrones.



   Ć‰l se cuadrĆ³ para la defensa alzando los puƱos. Xian tomĆ³ ventaja y se plantĆ³ con el semblante tranquilo ante el sangriento rey de la guerra. Ɖl, como defensor de la luz tenĆ­a el cuerpo exquisit y su abundante desnudez era tapada por una ropa interior gris. El rey de la luz echĆ³ la pierna hacia atrĆ”s y la estrellĆ³ con una patada contra las colosales gĆ³nadas de Mark castigandolo con el gran odio que le profesaba. Un grito desgarrador saliĆ³ de la garganta de Mark, por primera vez experimentaba autentico dolor, Mark se doblĆ³ y parecĆ­a a punto de vomitar pero la nausea desapareciĆ³ y sĆ³lo quedĆ³ acurrucado jadeando y gimiendo. Xian se quedo mirandolo en el suelo y e creyo que lo iba a escupir.



   El rey de actitud salvaje estaba sin fuerzas agarrĆ”ndose las adoloridas bolas.



   Salazar, el rey de la oscuridad se habĆ­a sentado en el piso para contemplar la escena. Calzaba una pequeƱa ropa interior que apenas contenĆ­a sus regordetas bolas, el asentĆ­a con la cabeza mientras esperaba su turno.



   Mark estaba atormentado en el suelo incapaz de entender porque era derrotado tan facilmente si se suponĆ­a que el era un ser invencible y todopoderoso. AtĆ³nito por el poderoso impacto contra sus sensibles Ć³rganos, murmurĆ³ argumentos incoherentes a la multitud de hombres que lo rodeaban.



   SamĆ”n fue el siguiente en atacar y humillar a Mark, el camarĆ³grafo que estaba a su espalda enfocĆ³ para todo el mundo la magnificiencia de su torso y su trasero en seƱal que lo atacarĆ­a con golpes y patadas. CorriĆ³ hacia el imponente rey de la guerra y le lanzĆ³ una patada en la costilla, como si se tratase de un ser indefenso y sin fuerzas, Mark se acurrucĆ³ del dolor. Seguido SamĆ”n lo tumbĆ³ de bruces al suelo al estampar su bota contra la cara y depuĆ©s con fuerza demoledora le aplastĆ³ la entrepierna con la fuerza de su pie. Mark gritĆ³ arrugando el rostro su eco resonĆ³ tan fuerte por las paredes que casi provoca un terremoto en el palacio.



   -Te mereces esto y mĆ”s -enfatizĆ³ James.



   Los asentimientos de acuerdo fueron mĆŗltiples entre los participantes cĆ³mplices.



   Al final James y SamĆ”n se dirigieron miradas al estar uno al lado del otro, fue el segundo quien sonriendo con malicia estrecho su mano con la del rey de la fertilidad pues lograron eliminar para siempre del concurso al sanguinario rey de la guerra Mark.


  

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Pages