El esclavo (2/5): el pipí como un chogüi - Las Bolas de Pablo

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1 feb 2021

El esclavo (2/5): el pipí como un chogüi

CONTIENE

BALLBUSTING HOMBRE/HOMBRE

SEXO HOMOSEXUAL


Erick y Pablo eran los únicos que desde el asiento del público contemplaban el entrenamiento que se estaba llevando a cabo. Sobre el anillo de pelea estaba Freddy luchando con otro hombre de cabellos largos y greñudos. 


Erick
—Es muy guapo Freddy —decía Erick mirando al hombre de contextura más atlética. 

—Absolutamente —afirmó Pablo, echándole el ojo encima—, tiene buen rostro y cuerpo, ¿te gusta el sexo con él?

Erick tragó saliva y se quedó mirando a los hombres que se movían rápidamente. 

—Freddy es dominante —respondió Erick—, le gusta el BDSM al extremo, me trata como a su perro, es mi amo. Me arrastra por el suelo, me golpea no solo en las bolas, sino con bofetadas y no le gusta que lo mire. Debo ser fiel y obediente. 

Pablo no pudo reprimir la risa. 

—Bueno, cada loco con su tema. Si a ti te gusta amigo, todo está bien. 

Erick meneó la cabeza. 

—No me gusta del todo. Él sí, pero su trato no. Pensé que sería más… cariñoso

—Ay, que tierna tú. Que linda la nena —respondió Pablo sin ocultar la burla. 

—¡No juegues conmigo, cabrón! ¿Quieres saber algo más, Pablo? 

—¿Qué? —en ese instante la mirada del rubio se desviaba al magnífico trasero tonificado de Freddy dominando al rival con el que entrenaba. 

—Freddy la tiene pequeña, la pija, la verga, el pene. Es muy pequeño. 

—¿Sí? 

—Justo el otro día estuvimos juntos y se quedó dormido. Le tomé una fotografía, observa el tamaño de su polla flácida, no es mucho cuando se erecta —Erick manipuló su celular de pantalla táctil y se lo entregó a Pablo.

Inmediatamente el hijo menor de Marcos Chacón propulsó una escandalosa carcajada que detuvo la práctica al centro del teatro. En la imagen se observaba a Freddy durmiendo sobre la cama, con su fabuloso cuerpo tal y como era en el cuadrilátero pero con un pene del tamaño de un genital bebé entre las piernas. 

—¡JAJAJA, JAJAJA, JAJAJA, JAJAJA! ¡NO BROMEES, ERICK! ¡PARECE UN PAJARO CHOGÜI! JAJAJA, JAJAJA, JAJAJA. El hijo de mi hermano Matías lo tiene más grande y eso que cursa educación primaria. ¡JAJAJA, JAJAJA, JAJAJA! ¡ESTO ES UN PÁJARO CHOGÜI! 

Erick tenía la cara roja por vergüenza mientras que Pablo seguía con la carcajada mirando el celular. Los luchadores al centro del escenario protestaron por el escándalo y obligaron a los dos jóvenes salir de la sala por la interrupción.

—Madre mía —Pablo todavía se secaba las lágrimas de los ojos y Erick guardó su celular sintiéndose furioso. Pablo adaptó la canción del grupo Los Mentas, Shawarma mixto, solo para fastidiarlo. (Aclarando que en esa región del continente al pene le decían pipí):

Ese Freddy tiene el pipi como un chogüi
Ese Freddy no se parece a mí. 

—¡Ya, Pablo, no me jodas! No debí habértelo mostrado. 

—¡JAJAJA, JAJAJA! Amigo, es que mínimo si quiero ser un macho alfa dominante debería tener un pene promedio. PARA DOMINAR CON GANAS, ES ORGULLO. ¡JAJAJA, JAJAJA, JAJAJA! 

—Bueno, sí... pero —Erick no supo qué argumentar, finalmente también terminó riéndose. Continuaron caminando sin rumbo fijo por el gran complejo deportivo—, oye, tonto, ¿a dónde vamos? 

—Eh, vamos a verificar una ubicación que papá el otro día me encargó de revisar. 

—Ah. 

Llegaron a una zona alejada, más allá del área de natación o tenis. Fueron a un cuarto oscuro que parecía una sala de máquinas para los grandes eventos. Pablo encendió la luz y comenzó a revisar un artefacto viejo y lleno de tela de araña, mientras Erick detrás de él esperaba. 

Ese Freddy no se parece a mí. 
Ese Freddy tiene el pipí como un chowi. 

—Basta, Pablo, deja de cantar. 

—¡JAJAJA! 

Pablo se dio la vuelta y se quedó mirando a Erick. 

Ese Freddy tiene el pipí como un chowi. 

—¡Basta! ¡Que pesado! 

Pablo se rió. Seguidamente echó el pie hacia atrás y sin previo aviso empujó una patada a la desprevenida entrepierna de Erick. 

Sus bolas se clavaron con mucha fuerza en su pelvis, los ojos al muchacho se le agrandaron como platos, incluso su boca se abrió y sus pies despegaron brevemente del suelo. 

Sus bolas doloridas, pateadas y maltratadas enviaron múltiples ondas de dolor hacia todo el cuerpo. Encorvado no pudo mantenerse de pie y sosteniéndose las gónadas cayó al suelo poniéndose de costado. 

—Ay, ay, ay, mis bolas.

Pablo se echó a reír. 

—En este preciso instante te enseñaré lo que es una buena polla. 

—¿Qué? —Erick preguntó con el rostro doblado mientras se sujetaba las bolas palpitantes con sus manos.

Pablo lo ayudó a ponerse de rodillas, sin embargo su amigo todavía se apoyaba con una mano en el suelo y la otra en sus pelotas. 

—¿Qué haces, Pablo? 

—Esto es el pene de un verdadero hombre. 

El rubio se abrió la bragueta del pantalón y extrajo su verga erecta. 

—Ay, ¿qué? 

—Para eso están los amigos, ayúdame. Tengo días sin que me la mamen. 

—¿Ah? ¡No! 

—Te sacaré las huevas por la garganta sino lo haces. 

Pablo impulsó un puntapié en la entrepierna de Erick, haciéndolo saltar, maltratando la palma de su mano y al mismo tiempo volviendo a golpear sus testículos. 

—¡AAAaay! 

—Chúpame la verga. 

Erick observó aquel hermoso mástil, sí, Pablo tenía una verga grande y hermosa. Siempre marcaba muy bien en la trusa cuando luchaba. Erick introdujo el pene en su boca y empezó a jugar con su lengua, tocando el glande.

Bajó por el tronco, se la sacó de la boca y la miró, parecía un explorador haciendo un reconocimiento.

—Menos observación que no eres Cristóbal Colón y más chupada como William Seed

—Me duelen las bolas. 

—Chupa que eres mi esclavo —se rió Pablo—, mi pene si está a la altura, no como el micropene del impotente de Freddy. 

Erick se quedó mirando los grandes huevos peludos de Pablo. 

—Si los lastimas, te castro. 

Erick sacó la lengua y empezó a lamerlos, después los chupó delicadamente, mientras que con una mano pajeó a su amigo.

Recorrió los testículos con la lengua. Los lamió, chupó. Su mano continuaba masturbando a Pablo, su placer era infinito.

—¿Quieres ser mi novio, Pablo? 

—Ay, no fastidies y continúa, esclavo. ¡Ja, ja, ja! Mira que no soy "Feddy pene enano". 

Erick subió al pene y empezó a chupar la cabeza de la verga, no lo hacia rápido y tampoco lento, el muchacho tenía un ritmo acoplado, sus labios estaban llenos de saliva.

Lamía y chupaba. 

Oh, Erick, así, así. ¡Oh! Sigue amigo. 

Erick intentaba tragarlo todo. Tomaba aire y se engullía la verga hasta la campanilla, como un experto porque no tenía arcadas. 

Pablo se sentía feliz con la mamada, estaba consciente de que era improvisada y Erick su mejor amigo.

—Espera —dijo Pablo. Se dirigió a una de las máquinas con las piernas abiertas. 

Erick afirmó, se tocó los genitales y se acercó a Pablo que se sentó sobre una máquina. Se arrodilló frente a él. De nuevo se tragó solo la cabeza y con ella dentro de la boca jugaba con la lengua. 

Luego intensificó el ritmo de la mamada, subía y bajaba por el trono, su labios apretaban perfectamente la polla, no la dejaba tocar por sus dientes. Pablo sentía el orgasmo cerca. 

Subía y bajaba, le chupaba la cabeza del pene. 

Transcurrieron así 5 minutos. 

Pablo jadeaba llegando al clímax. De golpe apartó la cabeza de Erick y su semen salió a borbotones.

Erick lo recibió gozoso en su cara hasta dejar un charco espeso y blanco en sus mejillas, nariz y labios.

Pablo sonrió todavía respirando con dificultad. 

—Por allí hay un baño, todavía está habilitado. 

Erick afirmó y fue a limpiarse. Pablo se quedó con la polla afuera todavía goteando leche.  

Erick regresó al poco tiempo con la cara lavada. 

—Gracias, amigo —dijo Pablo—. Necesitaba una mamada con urgencia. 

Erick cerró el puño y apuntó un puñetazo a las bolas de Pablo. 

—¡AH! 

Pablo enseguida se encogió sujetándose las gónadas. 

Erick se echó a reír. 

—No más no te acostumbres, amigazo.

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