ESCRITO POR ZATN
CONTIENE BALLBUSTING F/M Y M/M.
TIENE RELACION CON LA SAGA āLA INVESTIGACION DE VERONICAā.
En las primera y segunda parte, tanto IvĆ”n Mosquera como Taro Takahashi, tuvieron unas magnĆficas citas, ambas chicas, Yuki y Vanessa, si bien por peticiĆ³n de la cientĆfica VerĆ³nica golpearon a sus parejas en los testĆculos, el trauma no impidiĆ³ que pasaran con ellos una increĆble jornada de sexo.
Al abandonar el Motel, ambas parejas pusieron rumbo al estacionamiento subterrĆ”neo, allĆ se darĆa el encuentro esperado entre los cuatro; Previamente tanto IvĆ”n como Taro sabĆan que las chicas pertenecĆan a su propia razaā¦AsĆ Taro esperaba ver a la pareja oriental de IvĆ”n, y Ć©ste ansiaba conocer a la morena con quien pasĆ³ la noche su amigo...los hombres planeaban a futuro poder intimar con la cita de su compaƱero.
Se dio la coincidencia de las dos parejas en el amplio y desolado estacionamientoā¦a medida que se acercaban tanto Taro como IvĆ”n quedarĆa petrificados al ver a las damas.
Las jĆ³venes se reconocieron, se habĆan visto en la entrada del bar, y que coincidencia que salĆan del Motel y con alguien conocido por la otra.
āQue haces aquĆ Vanessa?ā. IvĆ”n estaba alarmado.
āYuki que haces con Ć©l?ā. Taro no se explicaba el asunto.
āTaro te citaste con ella?ā. Expuso Yuki.
āIvĆ”n intimaste con esa chica?ā. Vanessa no daba crĆ©dito a lo que pasaba.
Las dudas de todos comenzaron a resolverse, cuando cada quien expuso al simultaneo a su opuesto quien era la persona a la que conocĆa.
IvĆ”n dijo: āEs mi hermana Vanessa Mosqueraā¦ā.
Taro: āEs mi hermana Yuki Takahashiā¦ā.
Yuki: āEs mi hermano Taro Takahashiā¦ā.
Vanessa: āEs mi hermano IvĆ”n Mosqueraā¦ā.
AutomĆ”ticamente las esperanzas de IvĆ”n por salir con una morena y de Taro por acostarse con una oriental, se esfumaronā¦de hecho la idea de siquiera de haber pensado en intimar con quien resulto ser su hermana generĆ³ repulsiĆ³n en ambos chicos.
Lejos de ese Motel, VerĆ³nica y su novio Miguel tenĆan sexoā¦una acciĆ³n ya muy repetida para ambosā¦La cientĆfica cabalgaba al joven disfrutando el pene en su coƱo, y el cĆ³mo las bolas de su pareja chocaban contra sus empapadas Ć”reas Ćntimas.
āGolpĆ©ame mĆ”s con tus gĆ³nadas!...Te amo Miguel!āā¦
ā¦Tras la eyaculaciĆ³n, Miguel jadeaba feliz y charlĆ³ un rato con su muy enamorada pareja.
āQuĆ©!?, citaste a IvĆ”n con la hermana de Taro, y a Taro con la hermana de IvĆ”n!!?ā.
āEra algo lĆ³gico, un intercambio racial siempre es bueno para reforzar lazos socioculturales, y son los y las Ćŗnicas personas cercanas que conozco pertenecientes a esas razasā.
āPero eso no generara conflicto entre ellos?, me preguntoā¦no siempre es bien visto que alguien con quien tienes amistad se acueste con un familiar tuyoā.
āNo veo el motivo, el ser un familiar no me parece impedimento para que establezca coito con alguien que comparta amistad contigoā¦Aparte ambas chicas no tiene prejuicios raciales, y tampoco IvĆ”n y Taroā¦Taro es inteligente, e IvĆ”n a pesar de su primitivo raciocinio es alguien sin esos rechazosā.
āBueno esperemos que todo haya salido bien entre ellos 4ā.
āSeguro que sĆ, ya para maƱana pedirĆ© un informe completo a Vanessa y Yuki de su respectivos encuentros sexuales, quisiera sabe con quĆ© frecuencia mantuvieron coitoā¦ entre otros pendientesā.
āNo harĆ”s eso, VerĆ³nica!ā¦No te metas en la intimidad de otros, es lo mĆ”s sanoā.
āSi lo consideras asĆ, de acuerdo, en estos asuntos has demostrado tener cierta sabidurĆaā.
āSolo puedo imaginar cĆ³mo reaccionarĆ”n al enterarse de todoā.
Las dos parejas, -ahora cada quien alejado de los demĆ”s- empezaron a analizar lo que habĆa sucedido.
āEsa VerĆ³nica y su perverso sentido del humorā¦ā. Vanessa dedujo el actuar de la cientĆfica, necesitando una pareja para IvĆ”n y Taro, sabiendo que sus amigas eran hermanas de ellos, pactĆ³ los encuentros quizĆ”s a propĆ³sito.
Tanto Taro como Yuki igual habĆan deducido que la cientĆfica habĆa cuadrado las citas con algĆŗn trasfondo pervertidoā¦Hacer que cada chica intimara con un amigo de su hermano era gasolina para la discordia.
āLa nenita fue la que planeo todo esto?...que mala fueā. Como siempre IvĆ”n era el mĆ”s lento en deducir las cosas.
āVaya!, me acostĆ© con tu hermanoā. Yuki se mostraba algo intrigada.
āY yo con Ć©l tuyo!ā. Vanessa compartĆa el sentimientoā¦Pero otra cosa eran los varones:
āComo te atreviste a acostarte con Ć©l!, esto tendrĆ” consecuencias Vanessaā. IvĆ”n estaba molesto, no aceptaba la idea de que su hermana tuviera sexo con ese supuesto amigo suyo.
āPorque diablos te metiste con ese tonto!, Yuki en la casa se enterarĆ”n de tus aventurasā, Taro estaba enojado, pues para Ć©l su hermana siempre habĆa sido algo libertina, pero ahora llevaba muy lejos sus gustos.
Los Ɣnimos estaban caldeados, y empezaron las indirectas entre Taro e IvƔn.
āā¦Con ese chino desnutridoā¦ā. El moreno denigraba a Taro, pero simultĆ”neamente el oriental se despachaba contra IvĆ”n: āā¦Con ese gorila de media toneladaā¦ā.
La pronunciada hostilidad entre los ya no amigos, sĆ³lo causĆ³ que las chicas decidieran darles una lecciĆ³n.
āA mĆ no me interesa lo que pienses Taro, me fascinĆ³ la enorme verga de IvĆ”nā¦me hizo gritar!ā. Yuki incendiĆ³ la mente de su hermano con esas descripcionesā¦
ā¦Vanessa no se quedĆ³ atrĆ”s y tambiĆ©n explicĆ³ su noche: āA mĆ me impresionĆ³ lo que este chico sabe hacer con la lenguaā¦que rico como me tocĆ³!ā. Lo escuchado hizo apretar los dientes de la rabia a su hermano.
IvĆ”n se sentĆa muy molesto al presenciar la vida Ćntima de su hermana con Taro, y sobre todo teniendo en frente al oriental.
āVamos a casa Vanessaā. El moreno tomo del brazo a su hermana.
āSuĆ©ltame IvĆ”n!!!ā. La chica no querĆa dejarse llevar, quien se creĆa su hermano actuando como el sobreprotector.
āTĆŗ tambiĆ©n debes irte a casa Yuki!ā. Taro agarrĆ³ del hombro a su hermana, portĆ”ndose como el pĆŗdico hermano.
Cada quien en una direcciĆ³n jalonaba a su respectiva hermana, pero ellas estaban pensando lo mismo en aquel momentoā¦darle una lecciĆ³n a sus hermanos.
āToma!ā. Vanessa levantĆ³ su rodilla, y la estampĆ³ contra la protuberante entrepierna de su hermano.
āAAAAAHHHHHHHHHHH!!!!ā. La maciza rodilla llevĆ³ el amplio escroto de IvĆ”n contra la base de su pene, haciendo una tortilla de bolas.
āQuien te crees?, a mi tu no me mandas!ā.
Taro alcanzĆ³ a sentirse adolorido por el sufrir de su colega hombre, cuando Yuki con la misma determinaciĆ³n de Vanessa, actuaba contra su familiar.
La chica lanzĆ³ un piquete a los ojos de Taro, el cual lo vio venir y detuvo los dedos agresores, el joven creyĆ³ haber salido airoso de la agresiĆ³n cuando sintiĆ³ la rodilla de Yuki hundirse en su entrepierna.
āYYYyyyyaaaaaā. El tĆpico grito de Yuki atacando unos huevos por sorpresa, con su huesuda rodilla.
āAAAaauuuuuu!!!ā. Exclamo el fauleado oriental ante tan traicionero golpe.
Con las manos en la cintura Yuki se jacto del impacto: āTe crees muy listo, pero somos familia y se cĆ³mo usar maƱas contigoā, El ataque a los ojos no fue mĆ”s que una distracciĆ³n para poder impactar sus delicados blancos viriles.
Taro se fue al suelo, mismo lugar en el que ya estaba IvƔn, quien a pesar del esfuerzo no soporto mƔs el estar en pie.
Vanessa ahora regaƱaba a su hermano: āY eso es para que aprendas a no meterte en mi vida!, con quĆ© derecho me lastimas el brazo de esa forma, te mereces eso y mĆ”s IvĆ”n!ā.
Las dos chicas se miraron a los ojos, ambas junto a sus respectivos y derribados hermanos. Se pusieron de acuerdo y exclamaron al unĆsono: āAsĆ aprenden los hombres!, pegĆ”ndoles en los huevos!ā.
IvĆ”n tosĆa del dolor, no hacĆa mucho Yuki habĆa golpeado su masculinidad, y si la chinita impactada duro, Vanessa tambiĆ©n lo hacĆa, la rodilla de su hermana era bastante gruesaā¦
ā¦Por su parte, Taro tenĆa un similar antecedente de dolor causado por la ahora enojada Vanessa, su hermana Yuki a pesar de ser mucho mĆ”s delgada que la morena, tenĆa buena habilidad fĆsica de la prĆ”ctica de gimnasia y su rodilla, huesuda y todo, pero era muy certera contra el escroto de cualquier macho.
EnojadĆsimas, las jĆ³venes se alejaron dirigiĆ©ndose a la salida del estacionamiento, dejando nada mĆ”s que agonĆa en aquel sitio.
Ambos hombres se retorcieron en el piso helado, el intenso dolor en sus gĆ³nadas ya se habĆa hecho constante toda esa noche, una jornada casi comparable con aquellos sucesos en el laboratorio de VerĆ³nica.
PasĆ³ un rato cuando los dos se repusieron del trauma gonadal casi de forma simultĆ”nea, Taro pensĆ³ que el asunto ahĆ quedaba, cuando notĆ³ la mirada de enfado de su colega.
āNo creas que voy a dejar pasar que te acostaste con mi hermanaā. IvĆ”n estaba iracundo.
āPues si quieres pelea te la voy a dar gran canalla, con mi hermana nadie se mete!ā. ExpresĆ³ Taro quien inicialmente no iba a llevar las cosas mĆ”s lejos, pero ante la amenaza del moreno frente a Ć©l, se decidiĆ³ en no dejarse...en el fondo tambiĆ©n estaba molesto por la relaciĆ³n de IvĆ”n y Yuki.
IvĆ”n recrimina a Taro: āNo te tengo miedo aunque seas karatekaā.
āYo no sĆ© karate, tontoā.
āQue todos los chinos no saben karate?, tu hermana sabeā. IvĆ”n errĆ³neamente creyĆ³ por el grito de Yuki que era practicante de kartate.
āIdiota!, ella es gimnasta no karatekaā¦AdemĆ”s soy de origen JaponĆ©s, pero nacĆ en este paĆs, y no tengo nada que ver con China gran imbĆ©cil!ā.
IvĆ”n celebrĆ³: āEntonces tengo todas las de ganarā.
āAsĆ?, No se Karate pero te va a ir mal!ā.
Se dio un enfrentamiento donde Taro dio un salto felino sobre IvĆ”n, derribĆ”ndoleā¦ Estando sobre el moreno, comenzĆ³ a propinarle puƱetazos al rostro, pero el atacado no tardĆ³ en invertir la situaciĆ³n, con mediana fuerza logrĆ³ quitarse de encima al oriental lanzĆ”ndole lejos, Taro intentĆ³ levantarse pero IvĆ”n fue mĆ”s rĆ”pido y le pateĆ³ en un costadoā¦
ā¦El oriental contraatacĆ³ con un agudo talonazo en el tobillo de IvĆ”n que le puso a brincar del dolor.
Cada rival sobo sus dolores, pero el moreno se veĆa en ventaja, y lo demostrĆ³ā¦Como un bĆŗfalo embistiĆ³ a Taro estrellĆ”ndole contra un sĆ³lido muro, el golpazo de Taro fue terrible.
āEso te dejara claro que a mĆ nadie me ganaā.
Taro estaba inclinado, pues el dolor en su espalda era intenso, observo un instante la entrepierna de su rival, se irguiĆ³ y atacĆ³!
āAAAAUUUUUUUUUU!!!!!!ā. Un veloz rodillazo en los testĆculos de IvĆ”n, lo hizo aullar.
Taro sonriĆ³ al darle un merecido a su enemigo de esta noche, el moreno ahora de rodillas agarraba sus oscuras pelotas retorciĆ©ndose en agonĆa.
āNo sĆ© karate, pero soy Ć”gil!ā.
El moreno estaba ahora en clara desventaja, Taro en su enfado se jactĆ³ un poco.
āEspero que con eso aprendas a no dormir con mi hermanaā.
Pero repentinamente IvĆ”n contrataca, el dolor en su escroto es intenso, pero su orgullo de macho no le dejara perder sin dar todoā¦la mano del joven irrumpe en la entrepierna de Taro aferrĆ”ndose a los testĆculos del oriental.
āAAaiiiiiiiiiiiiiiā¦.suĆ©ltame las bolas!!ā.
IvĆ”n parecĆa querer hacerle papilla las bolas al oriental, quien sudaba sin fin; Taro no veĆa opciĆ³n alguna de escape, la enorme mano del moreno trituraba sus huevos sin cesar con una severa fuerza de apretar.
Taro cayĆ³ de rodillas quedando frente a IvĆ”n que ya estaba en igual posiciĆ³n.
āAhora sufre maldito!, quien es el jefe ahora eh, japonesito?ā.
El Ćŗltimo insulto enojĆ³ al mĆ”ximo a Taro quien a pesar de la debilidad extrema en todo su cuerpo, reuniĆ³ las pocas fuerzas que pudo y lanzo su brazo como un agudo lĆ”tigo, propinando un veloz y duro manotazo en la entrepierna de IvĆ”n.
āOOOOHHHHHHHHHHā GritĆ³ IvĆ”n con la boca en forma de āOā, ante el concentrado impacto en su gran testĆculo izquierdo.
De inmediato liberĆ³ a Taro y se acurrucĆ³ en el frio piso, era acompaƱado por Taro quien sin mĆ”s fuerzas solo sobaba las bolas casi exprimidas al extremo.
āAiiiii mis pelotas, casi me las machacasā.
āUgghhhā. Fue lo Ćŗnico que pudo emitir IvĆ”n quien tenĆa un nudo en la garganta.
Ambos no podĆan moverse mĆ”s, simplemente se dedicaron a sobar sus respectivas hombrĆas.
Mientras ellos se peleaban las chicas caminaban rumbo a una estaciĆ³n de taxis cercana, tenĆan sentimientos encontrados por lo que habĆa sucedido.
Vanessa iba molesta: āEse idiota de IvĆ”n!ā.
Por su parte Yuki quiso mostrarse mĆ”s comunicativa: āTu hermano la tiene bien grande, sĆ© que los negros son bien dotados, pero me impresionĆ³ la ācosaā de tu hermanoā. ExpresĆ³ ansiosa Yuki.
āBueno eso se imagina, pero discĆŗlpame porque desde niƱo no se la veo, por obvias razonesā.
āEntiendo, pero te recalco, que es la mĆ”s grande que he visto y sentido, Jajajaā.
āLa verdad que la Ćŗltima vez que se la vi era una salchichitaā. Vanessa hizo la seƱal con sus dedos, como midiendo algo muy cortito.
āPues tu hermano ha crecido querida, ahora es un salchichĆ³n!!, jajajaā.
Vanessa de coloreo, pero tambiĆ©n preguntĆ³: āPues tu hermano no la tendrĆ” como el mĆo, pero con la lengua me llevĆ³ a mĆ”s de un orgasmo...ninguno me habĆa tratado tan bienā. La morena saco su propia lengua haciendo de ejemplo.
Yuki se sonrojo un poco al conocer las habilidades ocultas de su hermano Taro.
Ambas chicas comenzaron a reĆrse por las incomodas cosas que escuchaban de su muy cercano familiar.
āEstas de acuerdo en que sigamos con esto?, ese par de seguro no querrĆ” que salgamos con su amigoā. Pregunto Vanessa.
āVas a hacer lo que te imponga tu hermano?, si no quiere que salgas con Taro, pues dale otra vez en las pelotas para que no se vuelva a meter en tu vidaā¦ā.
āPues tienes razĆ³n, como me reclame se lleva otro rodillazoā.
āAsĆ se habla, y crĆ©eme que ahora mismo debe estar bien adolorido, porque IvĆ”n tiene unas buenas bolas, y si vieras como le cuelgan a tu hermanoā.
āNo digas esas cosasā¦ā.
āPor cierto pobre de IvĆ”n, te informo que cumplĆ con lo que me encargĆ³ VerĆ³nicaā¦le di duro en los cojones a tu hermano, y le debieron de quedar aĆŗn mĆ”s grandesā.
Vanessa se avergonzĆ³ conociendo mĆ”s cosas de la intimidad de IvĆ”n, y metiĆ³ conversaciĆ³n para pasar el incĆ³modo momento: āY a Taro supongo que le tratarĆ”s igual si te reclama algoā¦un golpecito en sus joyitas familiares, mira que yo tambiĆ©n le pegue ahĆ a tu hermanitoā.
āBueno tambiĆ©n pobre de mi hermano, y se ve que tienes mucha fuerza, se los has de haber dejado de corbata, pero sobre pegarle yo misma no lo creo necesario, Taro es listo, y despuĆ©s de lo de hoy no me volverĆ” a querer mandarā¦ En fin, sigamos viĆ©ndolos, es una lecciĆ³n para esos dos, que derecho tienen a decir con quiĆ©n podemos o no salirā.
āCoincido contigo, volverĆ© a verme con Taro, me quedĆ³ gustando su lengua y lo gracioso que esā. Vanessa rememoraba la buena noche que tuvo con el oriental.
āEntonces supongo que seguirĆ© gozando de la vergota de tu hermanoā.
āComo gustes, pero entonces me das tu permiso de salir otra vez con Taro?ā.
āNo lo necesitas, pero Adelante, destroza la cama con el!ā.
āJajaja, de acuerdo lo harĆ©ā¦y tu acaba con Ivancitoā.
āVoy a dejar a tu querido IvĆ”n en silla de ruedas de la fornicada que tendrĆ© con Ć©l!, Jajajajajaā. Vanessa tambiĆ©n se uniĆ³ a las risas.
Regresando al estacionamiento, Los dos adoloridos seguĆan en el suelo, al parecer la presiĆ³n arterial de IvĆ”n estaba algo baja, dada la profusa sudoraciĆ³n que emitĆa junto a las repetitivas nauseasā¦Por su parte Taro se quejaba de dolor de la espalda baja, al parecer la molestia de sus huevas se habĆa irradiado a la parta baja de su hueso sacroā¦sentĆa como si estuviera sentado en un bloque de hielo, sin mencionar las leves sensaciones de querer defecarā¦.por vergĆ¼enza el oriental se sobrepuso prontamente a ese incomodo sentirā¦Todo lo sentido por ambos, les apagĆ³ las ganas de pelear.
Taro observo a su rival y expresĆ³: āPaz, paz, no me meterĆ© con tu hermana si no te metes con la mĆa, aayyyy, aayyyā.
IvĆ”n estaba por vomitar, pero hizo un esfuerzo y tragĆ³ el escaso vomito que asomĆ³ en su gargantaā¦el moreno compartĆa la misma idea que su rival.
āOk paz, Oughā¦pero no me vuelvas a dar en mis negras pelotas!, Ough!ā.
Se podĆa decir que era un empate entre los machosā¦aunque su actitud y aspecto de macho en el momento dejaba mucho que desearā¦el piso del estacionamiento era ahora la cama para un par de individuos que no podĆa ni con sus almas.
Al final pudieron sentarse uno frente a otro, con las piernas abiertas, sin dejar un segundo de sobarse.
āCasi me las destripas IvĆ”nā.
āY tu casi me haces vomitar, no entiendo cĆ³mo puedes pegar tan duro siendo de mano tan pequeƱaā.
Las experiencias dolorosas al parecer lograban que estos dos terminasen reforzando su amistad, y que experiencia mĆ”s dolorosa que recibir golpes en las pelotasā¦La jornada acabĆ³ con ambos amigos abandonando el motel y ayudĆ”ndose a caminar.
Al final las chicas continuarĆan viendo al par de amigos, pues la resistencia de IvĆ”n y Taro ante los requerimientos de sus hermanas terminĆ³ siendo dĆ©bil, no tenĆan ganas de imponer algo a tan agresivas jĆ³venes, por el bien de sus testĆculos no debĆan enojarlasā¦AdemĆ”s, como tĆpicos hombres su interĆ©s sexual por unas bellas chicas siempre terminarĆa imponiĆ©ndose.
Y en cuanto a VerĆ³nica, la perversa e intrigante genio no recibiĆ³ ningĆŗn reclamo o castigo por imponer el acto de golpear a ambos jĆ³venes en sus huevos, para IvĆ”n y Taro solo hubo gratitud hacĆa la cientĆfica por haberles presentado a aquellas muchachas tan especialesā¦Otra cosa fue la reacciĆ³n de las aparentemente mĆ”s maduras chicas, Pues justo antes de despedirse, un pensamiento vino a la cabeza de Vanessa:
āUn momentoā¦VerĆ³nica se acostĆ³ con nuestros hermanos!ā. Era cierto, pues VerĆ³nica habĆa contado previamente a sus amigas algo de lo sucedido en el laboratorio, (incluyendo el gran pene del moreno y la hĆ”bil lengua del oriental), y como por su actual noviazgo con Miguel, no podĆa repetir el sexo con estos chicos.
Yuki al oĆrlo se percatĆ³ del asunto: āEs verdad, no lo habĆa pensado, esa maldita perra se atreviĆ³ a fornicar con Taro!, quĆ© clase de amiga hace eso?!ā.
āY sin permiso, ella sabĆa que IvĆ”n era mi hermanoā¦ eso no se hace!ā.
Ambas amigas repentinamente expresaron: āMe las va a pagar esa zorra!!ā.
FIN.
Gracias.
NOTA: āHola soy yo, VerĆ³nica ā¦Veo que mis amigas al final del relato se mostraron muy enfadadas conmigo, pero para mĆ fortuna convencĆ a ZATN de no escribir continuaciĆ³n alguna, y menos si contenĆa algĆŗn desquite contra mĆā¦ AsĆ que me salĆ con la mĆa!...No fue difĆcil convencerle, los hombres se muestran mĆ”s receptivos a las peticiones, si las acompaƱas de una rica y dedicada caricia a sus gĆ³nadasā¦AdiĆ³s!ā.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario