Legionarios (2/5): la violación de Aquiles - Las Bolas de Pablo

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10 feb 2022

Legionarios (2/5): la violación de Aquiles

Aquiles supo que Dante estaba en problemas desde el momento en que comenzó a luchar contra sus enemigos. Sabía que Dante no tuvo una pelea justa. Caesar, conocido como el superhéroe Aquiles, se vistió y lo siguió. El traje de Aquiles era rojo, anatómicamente ajustado a su cuerpo. A pesar de su baja estatura, Aquiles era perfecto. Sus pectorales eran más delgados que los de Dante. El área de su entrepierna también mostraba todas las curvas. Su polla de diecisiete centímetros sobresalía. Tenía 21 años, y actuaba como el cerebro detrás del músculo.

 

Aquiles se acerca a la guarida. Sabe que tiene que colarse por las alcantarillas para pasar. Deja su motocicleta a varios kilómetros. El joven héroe se mueve rápidamente en otra ruta. Descendió lento por la alcantarilla. Entró en la guarida por una entrada trasera. Inmediatamente alguien lo agarró y le tapó la boca. Podía sentir un bulto rozar su trasero.

 

—Shhh —dijo la voz.

 

Aquiles se liberó y vio a Ares. Era el ex compañero de Dante y el eslabón perdido del trío. Ares se alejó de la escena de los superhéroes por un tiempo. Vestía su famoso traje azul. Medía aproximadamente un metro ochenta, era musculoso y tenía un bulto enorme. Su edad poco más de treinta. Su piel lampiña y bronceada se adorna con cabellos castaños oscuros y una atractiva barba. Sus padres fueron políticos influyentes en Ciudad Gaélica.

 

Aquiles amaba a Ares tanto como a Dante. Miró el cuerpo de Ares. Su ajustado traje muestra cada curva de su cuerpo. Sus pectorales y abdominales están completamente fuertes. Su hombría se sacude con cada movimiento.

 

—No podía dejar que hicieras esta misión solo. Tuve que volver al juego para salvar a nuestro aliado —afirmó Ares.

 

—¿Crees que lo mataron? —preguntó Aquiles.

 

—Nunca —negó Ares—. Probablemente lo lastimaron, pero quieren su semen. Quieren nuestro semen. El semen de superhéroe es un trofeo para estos dementes. Impulsa su energía. Es un juego retorcido. Debemos ser cuidadosos.

 

Aquiles asintió.

 

Inspeccionaron juntos el área y descubrieron a un hombre musculoso conectado a un dispositivo de ordeño. Aquiles hizo un gesto para liberarlo, pero Ares negó con la cabeza. Tendrían que volver por él después de que llegara la policía de Ciudad Gaélica. Ares se tomó un momento y colocó una baliza debajo de una vieja mesa de metal. La programó para alertar a la policía. Aquiles siguió caminando investigando la zona.

 

Inmediatamente alguien cierra la puerta. Aquiles se da vuelta para abrirla. Se encienden las luces.

 

Aquiles es recibido por un villano conocido, el cerebro del mal, su nombre es Lord Michael. Los héroes lo apodaron Hipopótamo. Es pesado y regordete. Viste de traje y fuma una pipa. Lleva un viejo bastón de titanio.

 

—Estoy seguro de que piensas que me sorprende que vinieras después de tu mentor —dijo Hipopótamo.

 

—Aquí estoy —afirmó Aquiles. Hizo una voltereta hacia atrás para mantenerse a salvo y lejos.

 

—Yo armé esta operación. Sabía que Andrógeno y Delicia querían a Dante fuera de escena.

 

—¡Es mejor que Dante esté vivo! —dijo Aquiles.

 

—Vivo y bien, por supuesto. Lo están ordeñando y planeamos seguir ordeñándolo. De la misma manera que la gente toma licor, yo tengo esperma de primera clase. Tipos como Andrógeno lo necesitan para sobrevivir y se lo vendo.

 

—¡Dante no es un licor! —gritó Aquiles.

 

—Oh, no, por el contrario es un rico ron cubano —afirma Hipopótamo—. Pero lo que necesitamos es un poco de vino griego. Fresco. Y joven.

 

—No te acerques a mí. Voy a poner punto fin a esto.

 

En ese momento Hipopótamo se sentó en una silla y apretó un botón. Tentáculos metálicos aparecieron e inmovilizaron a Aquiles por las piernas.

 

—NO —gritó Aquiles.

 

Ares atraviesa la puerta y patea a Hipopótamo directo al suelo. Se para sobre él.

 

Inmediatamente Hipopótamo golpea a Ares con su bastón en la ingle.

 

Ares comienza a golpear a Hipopótamo a pesar de que siente un dolor terrible en las bolas.

 

Dos tentáculos robóticos bajan del techo y se apoderan de Ares, lo toman con fuerza y le exprimen el aire del cuerpo. Hipopótamo inmediatamente agarra la entrepierna del héroe, su polla y las bolas. Está completamente inmovilizado.

 

Llega el momento de que Delicia hace su aparición, la malvada recolectora de semen sonríe.

 

—Hola Ares, ha pasado bastante tiempo —saluda.

 

Andrógeno también aparece. El bruto parece sediento de sangre y está vigorizado. Las probabilidades no pintan bien para Aquiles y Ares. Los tres héroes de Ciudad Gaélica parecen estar en peligro.

 

Delicia evita que la máquina acabe con la vida de Ares. Sus brazos están atados por un tentáculo de metal y el otro lo agarra por la cintura. Ares intenta patear con sus poderosos muslos. Sus gruesos glúteos cuelgan expuestos. Andrógeno aprieta la entrepierna de Ares y aplasta con su poderosa mano sus bolas.

 

Ares patea a Andrógeno, lo que lo enfurece.

 

—Tenemos a los tres héroes de esta ciudad a nuestra disposición —anuncia Hipopótamo. Presiona un botón y un tercer tentáculo metálico delgado y fibroso sale del techo—. Los nanobots alimentan estos tentáculos. Programé este para que detecte los testículos y los apriete.

 

Los dos testículos de Ares son el objetivo. Su bulto sobresale cuando las bobinas envuelven cada bola.

 

Andrógeno aplasta las bolas de Aquiles con una mano y las bolas de Ares con la otra. Delicia hace lo que le ordenaron ejecutar y les inyecta a cada uno una aguja en sus traseros. El suero comienza inmediatamente a estimular sus hormonas sexuales.

 

Andrógeno luego toma sus miembros erectos y los frota.

 

Los tentáculos metálicos mantienen en posición los músculos duros de Ares. Andrógeno acaricia al joven Aquiles, quien intenta escabullirse. Frota las dos pollas, haciendo que ambas se toquen. Aquiles gime. La enorme y gruesa polla de veintitrés centímetros de Ares engulle la polla de 17 cm de Aquiles. Aquiles no puede aguantar más y eyacula.

 

El trasero de Aquiles se flexiona mientras expulsa su leche.

 

—Ughh —gime Aquiles.

 

—Tu suero es especial, joven. Te hará correr todo el día y toda la noche.

 

Andrógeno frota la polla de Aquiles.

 

Después de pocos segundos, Aquiles se corre de nuevo. Su polla rebota a través del traje. La punta parece como si fuera a atravesarlo.

 

—Wow, nunca había visto a alguien correrse tanto con este suero. Es increíble.

 

Aquiles con tan solo 21 años es susceptible al suero. No puede dejar de eyacular. Andrógeno abre la entrepierna del traje y la polla y las bolas de Aquiles se desploman. El semen gotea desde todos los ángulos. Andrógeno lame y luego envuelve sus labios alrededor del pene de Aquiles, quien se corre de nuevo.

 

—Seis veces en cinco minutos —describe Delicia, sorprendida—. El suero lo puso súper cachondo.

 

Andrógeno deja caer a Aquiles al suelo.

 

—Me llevaré este a la habitación de al lado —dice.

 

Lo tomó de los pies y se lo llevó arrastrado, encerró a Aquiles en una habitación. Cuando están juntos, el villano comienza a chupar su gruesa polla. El semen le da la energía que necesita de inmediato.

 

—Wow, esto es semen de Grado A.

 

Aquiles se ve frágil al lado del gigante. Andrógeno agarra al héroe por el cabello y lo levanta. Aquiles se balancea y trata de escapar.

 

—¡Ven aquí!

 

Lo sujeta de los brazos e intenta besarlo.

 

—Eres tan joven y guapo. Voy a follarte como lo hice con Dante.

 

—Te mataré...

 

Andrógeno golpea las bolas de Aquiles en señal de advertencia, no lo hizo tan fuerte como en su oportunidad con Dante. Aquiles es tan sensible que de inmediato se agarra las pelotas.

 

—Vaya, eres tan vulnerable. Si vas a ser un superhéroe, debes aprender cómo funciona esto. —Andrógeno le da un puñetazo en el ojo al héroe, después uno sólido en los abdominales lo deja sin aliento—. Lección uno —emite una burla—. Siempre protege tu rostro —le da una bofetada muy potente al héroe—. Leccion dos: Protege tus bolas —agarra a Aquiles por los testículos. Los aprieta con fuerza. Aquiles grita de dolor—. Lección Tres. Protege tus nalgas —clava a Aquiles en el suelo. Lo estrangula con un brazo y le agarra las pelotas con el otro. Clava su dura polla en el trasero del jóven. El muchacho se menea y excita a Andrógeno aún más. Andrógeno cierra el puño y aprieta la mano en las bolas de Aquiles. Para Aquiles, esto es lo que Dante siempre había temido. Un tipo humillándolo y rompiéndole las bolas—. Me contrataron para romperte las bolas, Dante fue mi favorito.

 

Su polla dura estaba sobre el trasero virginal del musculoso héroe juvenil. Aquiles no dejó de retorcerse. Andrógeno no pudo soportarlo más, tomó un cuchillo y suavemente hizo un agujero en el traje de Aquiles cerca de la raja del trasero. Metió el dedo y Aquiles apretó. Era estrecho. Andrógeno usa sus manos para poner un condón. Fue un alivio momentáneo para los cojones de Aquiles.

 

Andrógeno empuja su polla en el apretado trasero de Aquiles. Usa su peso para reprimir a Aquiles. Empuja y empuja.

 

—Aoooooooouch —grita Aquiles.

 

Es inútil. Está inmovilizado. Esto excita a Andrógeno. El trasero de Aquiles es súper apretado y cada empujón lo siente profundamente.

 

Aquiles siente cada embestida mientras Andrógeno empuja su polla hacia adentro, el enemigo frota con una mano los abdominales del joven héroe y luego sube hasta el pezón. Tira de él, lo que hace que Aquiles se corra. En ese instante el joven está agotado. No se defiende y cede ante el dominio de Andrógeno. Cierra los ojos e imagina que es Dante quien está con él. El joven héroe se retuerce con cada estocada.

 

Finalmente se rinde y ya no pelea. Andrógeno es el vencedor.

 

Andrógeno siente que los glúteos de Aquiles han dejado de flexionarse. Empieza a cabalgarlo con más rapidez. Levanta a Aquiles y mantiene un fuerte control sobre sus testículos para asegurarse de que no intente nada estúpido. Andrógeno finalmente eyacula y comienza a sentirse agotado. Aquiles se da cuenta de que Andrógeno ha aflojado su fuerza. También calcula que con cada orgasmo Andrógeno se debilita. Es la razón por la que bebe batidos de semen.

 

Aquiles comienza a acariciar los poderosos muslos de Andrógeno.

 

—¿Te gusta? —musita Andrógeno.

 

—Recuerdo que en Grecia, yo la pasaba tan bien con alguien como tú —dice Aquiles.

 

Finalmente Andrógeno afloja su agarre en las bolas de Aquiles. Lo toma de la nuca y comienza a besarlo descuidadamente. Aquiles le devuelve el beso. Es asqueroso, pero sabe que es la única forma de salir de la situación. Aquiles comienza a sacudir la polla erecta de Andrógeno. En poco tiempo Andrógeno eyacula y comienza a temblar.

 

Después de 20 minutos de estar juntos en el suelo, Aquiles vuelve a sacudir el miembro de Andrógeno. Se estremece y eyacula un río. Aquiles repite el procedimiento hasta que Andrógeno comienza a debilitarse. Poco a poco cabecea. El mismo deseo sexual podrían provocar su desaparición. Aquiles decide que es momento de recuperarse. Es ahora o nunca.

 

Andrógeno comienza a cabecear lentamente. 


Aquiles le acaricia la espalda. Finalmente, hace un movimiento. Se vuelve hacia atrás cogiendo una varilla y la empuja contra la ingle de Andrógeno, torturándole los huevos.

 

—¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!

 

Aquiles retrocede antes de que sea demasiado tarde. Encuentra una llave y escapa. Andrógeno se recupera y va hacia la puerta, pero ya está cerrada dejándolo atrapado y con un creciente dolor en los testículos.

 

Aquiles corre. Todavía le duelen las pelotas, pero sabe que ese era su destino como  superhéroe. Era la primera vez que vence un enemigo. La primera misión está lejos de terminar. Con su traje de superhéroe casi intacto, comenzó cautelosamente su búsqueda para salvar a Dante y Ares. Primero necesitaba un momento para recuperarse. Está erecto y cachondo. Se dirigió a un rincón oscuro y seguro. Allí empezó a masturbarse. Se imaginó a Dante desnudo y coqueteándole, así eyaculó. Esperaba que el efecto del suero se terminase. Se acurrucó en un rincón y tomó una siesta.

 

En ese instante y en otro lugar Hipopótamo y Delicia aprovechan a Ares que seguía inmovilizado. Delicia acariciaba sus glúteos musculosos, sus nalgas sólidas.

 

—Dios, tu trasero es el mejor culo que he visto —dijo.

 

Durante su pausa como héroe Ares todavía estaba en forma. Iba al gimnasio no menos de cinco veces a la semana y la ejercitación de piernas era la fundamental. Cuanto más intentaba liberarse, los tentáculos del nanobot apretaban sus bolas. Tenía un dolor inmenso.

 

Hipopótamo caminó frente a él y colocó suavemente su mano sobre las bolas de Ares. Apretó un botón y el tentáculo subió al techo. Los dos principales que sostenían sus brazos y piernas permanecieron activos.

 

—Hipopótamo, maldito enfermo. Quítame la mano de encima.

 

—Cuando termine contigo... desearás que nunca antes hubiese quitado los tentáculos.

 

—¿Esta es la parte en la que revelas tus estúpidos planes?

 

Hipopótamo mira a Delicia. Ella asiente.

 

—Seguro. ¿Por qué no? —Hipopótamo comienza a frotar el bulto rígido de Ares—. Ustedes, héroes, nos han hecho quedar mal. Nosotros recolectores de semen. No somos villanos, somos buenos.

 

—Secuestrar hombres musculosos y ordeñarlos por su valor no es exactamente un buen movimiento de relaciones públicas —afirmó Ares.

 

—Este grupo de aliados que reuní necesitamos esperma para sobrevivir. Y lo conseguiremos como podamos.

 

—No NECESITAN semen para sobrevivir. Lo quieren porque están locos de la cabeza.

 

—Lo necesitamos —afirmó Delicia, camina y se acerca a Ares. Lo agarró de los pezones y comenzó a retorcerlos.

 

—Antes de que eyacule. Vamos a romperle las pelotas —dice Hipopótamo. Agarra una de las bolas de Ares.

 

Delicia toma la otra.

 

Juntos aprietan las bolas de Ares.

 

Delicia estira.

 

Hipopótamo aplasta.

 

Juntos encuentran diferentes formas de hacer gritar al héroe.

 

Delicia comienza a sacar la polla de Ares tiene forma de hongo y es regordeta. A continuación salen las bolas, están tiernas e hinchadas.

 

Hipopótamo envuelve su mano alrededor de la polla de Ares y comienza a masturbarlo.

 

Ares eyacula e Hipopótamo se bebe su esperma y comienza a convulsionar de placer. Obtiene súper fuerza y de inmediato es más fuerte que Ares. Golpea las bolas del héroe una y otra vez, con su bastón , con el puño, otra vez con el bastón.

 

Ares está sufriendo.

 

Hipopótamo comienza a masturbarlo.

 

Ares retuerce los ojos.

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